Gastronomía Aragonesa

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9 Febrero 5

 

Frutas, verduras y hortalizas de Febrero

Hortalizas y verduras: Acelga, Achicoria, Ajo, Alcachofa, Apio, Berza o Repollo, Borraja, Brécol, Cardo, Cebolla, Endibias, Escarola, Espárragos Trigueros, Espinacas, Hinojos, Lechuga, Puerro y Remolacha.

Frutas frescas:Lima, Limón, Mandarina, Manzana, Membrillo, Naranjas, Peras, Piña y Plátanos.

Frutas tropicales: Aguacate, Caquis, Carambola, Chirimoyas, Coco, Maracuya, Kiwano, Kiwi, Kumquat, Litchis, Mango, Mangostán, Papaya, Pitahaya, Rambután y Tamarillo.

Eventos y Ferias de Febrero

1 y 2 de febrero, trufas en Ainsa.

 Tradicionalmente se celebra el primer fin de semana de febrero en Ainsa la Feria de la Trufa Negra del Pirineo, que este año alcanza su séptima edición, junto a la tradicional Ferieta. Esta actividad se celebra con jornadas de degustación, jornadas gastronómicas y exposición y venta de trufas y productos relacionados con el mundo de las célebres tuber melanosporum. En el marco de la Ferieta, la trufa compartirá espacio con el rico patrimonio gastronómico del Sobrarbe: productos como las chiretas, los derivados de la matacía, setas de primavera y de otoño, caza, pesca, postres tradicionales…, todos tienen cabida en este escaparate de la comarca.

Fiestas de Febrero

1 de febrero, Monegros.

La cofradía de San Esteban de Poleniño celebra en Monegros una fiesta con almuerzo y comida. En el almuerzo toman salmorrejo y sopas de ajo y en la comida caldo, huevos rellenos y carne con patatas.

2 de febrero, torta y vino en Salas Altas para la Candelaria .

La Candelaria , la fiesta del fuego, debe su nombre a que se celebra en el interior de los templos con candelas encendidas. Muchas localidades de Huesca veneran a la Candelaria como patrona. Son habituales las romerías como la que se celebra en Salas Altas donde el reparto de torta y vino es uno de los actos estelares.

La Botarga , en Jarque del Val .

Jarque de la Val celebra el fin de semana más próximo a San Blas y a San Antón, una nueva edición de la Botarga, una antigua tradición que en tiempos pasados se realizaba con una caballería que iba por las casas del pueblo recogiendo y almacenando la limosna para el santo, acompañada por los gaiteros. Los chavales perseguían a la Botarga, figura que se metía en las casas y cogía las tajadas del puchero que preparaban las mujeres para comer. En la actualidad, se hace una misa y a la salida se recorre el pueblo con la charanga. Al día siguiente la Botarga da otro paseo hasta que llega el momento del «trance» que consiste en una subasta de los obsequios que hace la gente para costear la fiesta. Esos obsequios son regalos, bebidas y comida, embutido casero de la matanza, por el que se obtienen buenas pujas, y bizcochos y tortas empanadas que cocinan las mujeres del pueblo. Mientras se va desarrollando el trance se sirve a los presentes longaniza, chorizo y vino ofrecido en una jarra que lleva prestando este servicio desde hace más de un siglo.

3 de febrero, roscones y otros dulces por San Blas.

En Santa Cruz de Grío sacan la imagen de San Blas a hombros de los vecinos en una procesión cargada de pastas, vino y roscones. Son los donativos de los vecinos que se subastarán al final del «baile del Santo». Cinco Olivas celebra sus fiestas mayores con almuerzos populares en el pabellón, Anento elabora tortas y pastas conmemorativas y Uncastillo, Fonz, Fuentes de Jiloca, Calatayud o Muel se decantan por el roscón en diferentes variedades. En la capital bilbilitana, además, se toman caramelos y otros alimentos previamente bendecidos. En Sediles, comen judías con careta y oreja y Acered lo celebra con carne asada. En Andorra se bendicen y degustan rosquillas y pastas y en Castellote el miembro de la familia que acude a misa lleva tantas galletas como miembros hay en su casa. En este día, antaño las mujeres de Ejulve tenían por costumbre ir a la iglesia a bendecir el pan y la sal. La relación del santo con los males de garganta lleva a algunos pueblos a cocer pastas propias como las de Cuevas de Cañart, donde hacen una masa especial a la que se añade aguardiente.

En la villa altoaragonesa de Fonz para San Blas los hombres se someten a una dura prueba: tratan de subir a un madero enjabonado del que cuelga un gallo que se lleva como trofeo el primero que lo consigue.

5 de febrero, pastel de Santa Águeda.

Santa Águeda es la patrona de las mujeres que crían y cuenta con un pastel especial que, aunque es de reciente creación, se ha consolidado como referente de esta fiesta de marcado carácter femenino y está presente en numerosos puntos de Aragón. Consiste en un bollo relleno de nata y trufa cubierto de chocolate y coronado con una guinda.

Por Santa Águeda, Canfranc Estación hace sus tortas de la santa; en Pertursa se prepara chocolate con torta y bollos bendecidos, en Castejón de Monegros también hay chocolatada popular y en Jaca se reparten unas pastas llamadas «teticas». Otros dulces habituales el 5 de febrero son las magdalenas y los mantecados en Fuentes de Jiloca y las farinetas —harina de trigo con leche y azúcar— en Remolinos. En Grañén también es muy típico el reparto de bollo bendecido y correr las tradicionales roscas —roscón relleno de nata— por las calles. En Torres de Berrellén las casadas durante el año anterior preparan un bizcocho que, una vez bendecido, reparten entre el resto de vecinas.

20, 21, 22 y 23 de febrero, gastronomía medieval en Teruel, por los amantes. 

Desde 1997, Teruel celebra la que ya se ha convertido en una de sus fiestas más importantes: «Las Bodas de Isabel de Segura». Miles de turolenses reviven el ambiente medieval de la ciudad en el siglo XII y participan, perfectamente vestidos para la ocasión, en los diferentes actos que tienen lugar. Las calles vuelven a la Edad Media y acogen un mercadillo con un sinfín de puestos de artesanos, teatros, música, baile y animación, todos ellos en consonancia con esta etapa histórica. La representación en la calle de la trágica historia de amor de Los Amantes de Teruel, Diego e Isabel, es el hilo conductor de estas fiestas.

27 de febrero, Jueves Lardero.

El Jueves Lardero o Día del Palmo es la antesala al Carnaval y a la Cuaresma y durante este día es tradición consumir longaniza. Este embutido realizado semanas antes en la matacía se suele merendar en bocadillo con un trozo de pan de un palmo de longitud. De ahí el nombre.

En Alagón se acostumbra a merendar en el campo pan de estrella con tortilla de chorizo, longaniza, y trozos de tocino. El postre tradicional son las naranjas y los plátanos. En Alcañiz en esta jornada se decantan por la bolleta para el choricer y en Teruel por las torrijas de miel. En Castellote las pellas de carnaval centran la jornada. Remolinos elabora su famosa tortillera—tortilla de chorizo, longaniza o tocino— y Puertomingalvo se consumen las célebres pelotas de carnaval y de postre cuajada natural e higos albardaos.

 

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