Gastronomía Aragonesa

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9 Enero 5

 

Frutas, verduras y hortalizas de Enero

Hortalizas y verduras: Acelga, Achicoria, Ajo, Alcachofa, Apio, Berza o Repollo, Borraja, Brécol, Cardo, Cebolla, Coles de Bruselas, Coliflor, Endibias, Escarola, Espárragos Trigueros, Espinacas, Hinojos, Lechuga, Puerro y Remolacha

Frutas frescas: Granada, Lima, Limón, Mandarina, Manzana, Membrillo, Naranjas, Peras, Piña y Plátanos.

Frutas tropicales: Aguacate, Caquis, Carambola, Chirimoyas, Coco, Maracuya, Kiwano, Kiwi, Kumquat, Litchis, Mango, Mangostán, Papaya, Pitahaya, Rambután y Tamarillo.

Eventos y Ferias de Enero

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Fiestas de Enero

1 de enero: Año nuevo.

El 1 de enero, primer día del Año Nuevo, se celebra en todos los países regidos por el calendario gregoriano, que instauró el papa Gregorio XIII en 1582, que son la mayoría. Se trata de una velada marcada por las tradiciones y supersticiones que se realizan para iniciar con «buen pie» el año entrante. Uno de los principales símbolos de esta fecha es el descorche de botellas de cava —a las 0.00 horas del 1 de enero— un «ritual» que tiene lugar tras tomar las doce uvas de la suerte, una por cada mes del año nuevo, al son de las populares campanadas. Todo ello después de disfrutar con la familia y los amigos de una suculenta cena de fin de año a base de suculentos manjares. En esta ocasión, el brindis es por un ¡Feliz año nuevo!

6 de enero: Colofón de la Navidad con regalos y roscón.

La llegada de los Reyes Magos —Melchor, Gaspar y Baltasar— cargados de regalos pone fin a las fiestas navideñas. Tan queridos personajes traen consigo un último regalo para el paladar, el Roscón de Reyes, un dulce típico consistente en una masa de bollo adornado con frutas escarchadas y confites que en esta jornada no falta en prácticamente ningún hogar. El roscón clásico, el de toda la vida, no lleva nada, pero en los últimos años se han incorporado a este dulce todo tipo de rellenos, desde nata montada o crema pastelera hasta trufa. Un elemento característico de este dulce, que despierta gran interés entre los más pequeños, es la sorpresa que siempre esconde en su interior. La costumbre marca que quien la encuentra tiene que pagar el roscón. El repertorio de sorpresas es cada año más variopinto y dentro del bollo pueden aparecer todo tipo de miniaturas. Antiguamente en Huesca se acostumbraba a poner en el interior del bollo un grano de haba seca y en Zaragoza, en la década de los 30, algunos pasteleros como González y Sánchez se hicieron ciertamente famosos con sus roscones porque introducían monedas auténticas.

Otro dulce que nunca falta en estas fechas en los escaparates de pastelerías y confiterías es el carbón dulce con el que, según la tradición, los Reyes Magos obsequian a las personas que tienen que corregir su comportamiento en el nuevo año que echa a andar.

En Binéfar es tradicional combatir las frías temperaturas de la festividad de Reyes al calor de la hoguera. Los vecinos se reúnen ante el fuego en una actividad organizada por el Ayuntamiento, en la que se asa carne para todos los asistentes. La asistencia es gratuita.

12 de enero: Festividad de los langostos en Abizanda.

En Abizanda (Huesca), en honor a San Victorián, se sigue celebrando la “festividad de los langostos” el domingo después del Día de Reyes. Es un peculiar y tradicional sistema de predicción de las cosechas. Los vecinos hacen una romería hasta la ermita del Santo, en la Sierra de Olsón. Tras ser bendecidas las más de cincuenta tortas que se colocan en un mantel en el suelo, se espera a que unos pequeños insectos, similares a los saltamontes, entren en el mantel. Los colores de los insectos profetizan el futuro de las cosechas. Muchos saltamontes oscuros significan vino, si hay predominio de los verdes habrá buena cosecha de aceite y si son claros, de cereales.

29 de enero, San Valero, rosconero.

San Valero, patrón de Zaragoza capital, se celebra en la ciudad con el habitual roscón, aunque diversos pueblos de la geografía aragonesa como Cariñena también celebran esta festividad con el tradicional dulce. En Zaragoza desde hace más de una década una cita muy popular tiene lugar por la mañana en la plaza del Pilar. Allí se reparte roscón con chocolate caliente, porque el refrán de rosconero y ventolero suele acertar en cada nueva edición.

20 de enero. San Sebastián, fiesta en torno a la mesa.

En Grañén se celebra preparando el secular «Ajo Moroño» y en Aínsa celebran la Fiesta de la Caridad que consiste en el reparto de panes y de vino en la plaza Mayor con la subasta de una torta que cada año elabora una familia distinta.

Alquézar celebra grandes banquetes populares y en Artasona también hay Reparto de Caridad por la tarde y subasta de la Llega y cena popular por la noche. Azlor enciende hogueras y reparte ponche, longaniza, chocolate y otras viandas entre vecinos y visitantes; y Villadoz organiza una merienda popular con las aceitunas y el pan como productos protagonistas.

Nuévalos opta por una comida popular a base de paella y Ainzón celebra al patrono de la localidad con su tradicional pastel de chorizo. En Castiello toman crespillos y en Tardienta la cofradía de San Fabián celebra sus fiestas con comidas. El menú es el mismo desde tiempo inmemorial: escarola, col de higos y pepitoria—la pepitoria consiste en un guiso de tripas, hígado y liviano de cordero—.

Lastanosa, en Monegros, prepara una comida popular a base de farinetas. En Borja, este fin de semana, además de los disparos de salvas y pasacalles, se quema la tradicional hoguera ante la presencia de cientos de personas entre las que se reparten más de doscientos kilos de patatas asadas, sardinas y arenques, todo ello regado con vino de la tierra.

El sábado más próximo al 20 de enero, festividad de San Sebastián, Longás lo celebra encendiendo una gran hoguera en la plaza del pueblo para calentar la fría noche de invierno. Esa noche hay cena popular, a base de carne asada en las brasas de la hoguera.

17 de enero. San Antonio se honra entre viandas.

El día del santo se bendice a los animales en las iglesias. En Fragase realiza la rifa del «Tocinet de San Antón», así como en algunos municipios del Pirineo como Benabarre, Capella, Santaliestra o Campo. En la provincia de Huesca también es muy común la conocida como «Pllega», que consiste en recoger comida por las casas del pueblo que por la tarde se subasta. Los ingresos obtenidos van a parar al cepillo de la parroquia o a un fondo común. La Pllega o Llega es también una costumbre arraigada en algunos pueblos del Maestrazgo como Cantavieja, Mirambel o La Iglesuela del Cid.

En Huesca es fiesta grande en el barrio de San Lorenzo donde asan patatas, chorizos, longaniza y sardinas que reparten entre el personal acompañado de vino. En Zaidín reparten en «Pan Caritat» que se consume con abundante buen vino.

En Teruel se reparte vino y torta, en Alquézar hay chocolatadas, en El Tormillo comida popular y en Cervera de la Cañada se convida a longaniza y chorizo. Monreal del Campo tiene como producto estrella de la jornada la morcilla asada, Mirambel reparte unas pastas rellenas de confitura de calabaza que conocen como «coquetas» y Andorra tiene por costumbre el chocolate y el raspao por la mañana y las parrilladas de embutidos por la tarde. En la provincia de Zaragoza un buen exponente de esta fiesta los podemos encontrar en Calatayud, donde aprovechan las brasas de las hogueras para asar muy diversos alimentos, entre ellos los productos de la matanza.

26 de enero. Festa del Tosino de Albelda.

Desde 1987, las gentes de Albelda y especialmente los socios de la Peña «Lo Magré» organizan el último domingo de enero la popular Festa del Toçino, declarada de interés turístico por el Gobierno de Aragón, y decana de todas cuantas matacías populares se celebran en diferentes localidades del Alto Aragón. A lo largo de la jornada en Albelda más de cinco mil personas disfrutan de esta fiesta y degustan las excelencias del cerdo. Desde que se recuperó esta vieja costumbre en Albelda, año tras año ha ido en aumento el número de cerdos sacrificados. Sus productos son asados sobre grandes parrillas en plena calle, en el mismo centro del pueblo, acompañados de pan untado con aceite y ajo y vinos de Somontano. La jornada comienza a las ocho de la mañana con una chocolatada para preparar el cuerpo para la actividad que se avecina. Las mujeres son las encargadas de la elaboración del mondongo, morcillas, butifarras, chorizos y demás elementos que son degustados en la caldereta del mediodía, el plato fuerte de la jornada, sin olvidar el caldo y la fruta de la Litera. Durante toda la jornada hay animación callejera, mercadillo de productos artesanales alrededor de la plaza y demostración de elaboración de aceite de oliva a cargo de la Cooperativa San Isidro.

 

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