Gastronomía Aragonesa

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9 Diciembre 5

 

Frutas, verduras y hortalizas de Diciembre

Hortalizas y verduras: Acelga, Achicoria, Ajo, Alcachofa, Apio, Berenjena, Berza o Repollo, Borraja, Brécol, Cardo, Cebolla, Coles de Bruselas, Coliflor, Endibias, Escarola, Espárragos Trigueros, Espinacas, Hinojos, Lechuga, Nabo, Puerro, Remolacha, Setas, y Zanahoria.

Frutas frescas: Arándanos, Granada, Lima, Limón, Mandarina, Manzana, Membrillo, Naranjas, Peras, Piña, Plátanos y Uva.

Frutas tropicales: Aguacate, Caquis, Carambola, Chirimoyas, Coco, Maracuya, Guayaba, Kiwano, Kiwi, Kumquat, Mango, Mangostán, Papaya, ambután y Tamarillo.

Eventos y Ferias de Diciembre

Bacanales en Gayarre. 

Un año más, el restaurante zaragozano Gayarre convoca a las célebres Bacanales, una cita referencial con la gastronomía festiva a través de la cual el restaurante quiere celebrar el inicio de la Navidad poniendo sobre la mesa los mejores manjares. Como en cada edición, las espectaculares torres de los más selectos mariscos gallegos presidirán las Bacanales, que se celebrarán durante los días previos a la Navidad, a la hora del almuerzo, con un menú especial para el que no hay que descuidarse a la hora de hacer la reserva pues se llena siempre.

En Sarrión, Feria de la Trufa.

La localidad turolense de Sarrión rinde homenaje en las fechas cercanas al Puente de la Constitución a la trufa con la Feria Internacional de la Trufa (FITRUT). Conferencias, demostraciones de búsqueda de trufas con jabalina y perros entrenados para ello, degustaciones, concursos gastronómicos y concursos para incentivar el consumo de la trufa conocido como el «diamante negro».

Fiestas de Diciembre

1 de diciembre.

En Calatayud. Con motivo de la festividad de la Purísima, en la capital bilbilitana acostumbran a encender en el barrio del mismo nombre una gran hoguera para asar patatas.

En Barbuñales. Los vecinos acuden en procesión hasta la ermita de la santa y tras la ceremonia religiosa se reparten los «panicos» que son unos panecillos con granos de anis.

2 de diciembre.

En Monzón y en Pueyo de Santa Cruz. En estas dos localidades celebran el «bautizo del alcalde», una arraigada tradición que tiene su origen en la guerra de secesión catalana y que dejó como legado sociocultural el reconocimiento de Santa Bárbara como patrona de estos municipios. Como muchos habitantes huyeron en la contienda al regresar a su pueblo decidieron elegir alcalde y se decantaron por un vecino de gran valía que, como era morisco, tuvieron que bautizar. En recuerdo de este acontecimiento histórico, en la actualidad, desde el balcón del ayuntamiento, se arrojan dulces, castañas, frutos secos y otras golosinas.

6 y 7 de diciembre.

En Fuentes de Jiloca, matacía. El primer fin de semana de diciembre en Fuentes de Jiloca tiene lugar la Fiesta de la Matacía. Toda una oportunidad para conocer de cerca todo un ritual de sabiduría popular, durante muchos años base de la alimentación en la práctica totalidad de los hogares, y de paso degustar sabrosos derivados del cerdo como los fardeles, güeñas, butifarra, morcillón, bolas, morcillas, chorizo, longaniza, etc.

En el Maestrazgo. Durante los fines de semana de la primera quincena de diciembre los restaurantes del Maestrazgo ofrecen suculentas y originales cartas con platos específicos elaborados con la abundante y variada oferta de setas que crecen en este territorio.

En Lascellas. Se celebra sus fiestas pequeñas y durante la procesión los feligreses van descalzos en cumplimiento de un voto por haber sido liberado el pueblo de una epidemia. En la última calle del recorrido se entregan los «panicos» que han sido previamente bendecidos en la misa.

6 de diciembre, San Nicolás.

En Santa Cilia y Somanés. Para San Nicolás los niños de estos pueblos acostumbran a recoger huevos, patatas, judías y dinero mientras entonan una canción cuya letra dice «San Nicolás está en las puertas, aguardando las respuestas, si nos dan o no nos dan, la gallinita lo pagará».

En Tardienta. Los miembros de la cofradía de San Nicolás confraternizan en una comida después de asistir a la misa en la ermita de Santa Lucía.

En Uncastillo. En estas fechas el municipio celebra una completa muestra de repostería.

Murero. Este pueblo de la comarca de Daroca celebra una merienda a base de productos de la matacía.

13 de diciembre, Santa Lucía. 

En Josa y Paracuellos de Jiloca. Ambos municipios celebran sus fiestas. En Bailo. Las niñas recogen viandas por las casas y cantan el estribillo «ángeles somos y del cielo venimos».

En Agüero. Las mujeres festejan a la patrona de las modistas con una gran chocolatada.

En Villanúa. Las vecinas festejan la jornada en torno a una buena mesa.

En Fonz. En la calle Santa Lucía, se organizan hogueras con reparto de vino, longaniza, chocolate y otros productos.

Punchacubas en Aínsa.  

En la Plaza Mayor de Aínsa se celebra esta fiesta dedicada a los vinos artesanos de Sobrarbe, con degustación de vinos, hogueras, elaboración de alimentos y catas de vinos, entre otras actividades.

24 y 25 de diciembre, Nochebuena y Navidad, tradiciones y reuniones.

Tiene lugar una de las citas más entrañables del año que se celebra con reuniones familiares y de amigos en torno a una buena mesa que, independientemente de los gustos y artes culinarias, nunca echa de menos los productos tradicionales de estas fechas.

Entre las tradiciones que se conservan en nuestra comunidad se encuentra la de la localidad oscense de Somanés, pueblo donde en estas fechas existe la costumbre de beber vino quemado con fruta, una especie de zurracapote. En el Pirineo una buena cena típica de Nochebuena cuenta con torta navideña, empanazos con espinacas, pastelillos de calabaza, bellotas dulces, peras asadas, higos secos, pasas, nueces y orejones. En Valfarta acostumbran a elaborar empanadillas de cabello de ángel y en Alcalá del Obispo de siempre se han preparado empanadones de calabaza y dobladillos mientras que en La Puebla de Castro el postre preferido es el panillet, pastelillo compuesto de almendras y miel. Otro denominador común en municipios aragoneses como Arcusa son las «chiretas». En Sádaba es tradicional desayunar torrijas y leche con canela, comer garbanzos con pilongas y bacalao y cenar ensalada de Nochebuena y cardo con salsa de almendras. Alcañiz nunca deja de lado el cardo con salsa de almendras, producto presente en El Grado —Artasona, Coscojuela y Enate— y en la comarca del Somontano. Aquí los cardos se cocinan con bacalao. En Castellote cada casa prepara su tradicional receta de guirlaches, mazapanes y garrapiñadas. El cardo es un gran protagonista en las mesas navideñas de Aragón. En Graus es tradicional su consumo con bacalao. En este municipio también son habituales postres como los pastillos que realizan con calabaza o almendras, además de los turrones. Los turrones más codiciados en esta localidad son los llamados «negros» realizados con almendra entera. La cena tradicional de Fonz también incorpora el cardo con bacalao y los pastillo de calabaza. En Calamocha optan por el cardo y el cordero asado en esta noche tan especial. Alagón celebra la cena de Nochebuena con ensalada de apio y escarola, caracoles «ajolio», garbanzos de ayuno, anguila con huevos abiertos y espárragos y albóndigas de bacalao o bacalao a piezas. El plato excepcional de la Navidad es la sopada. En Uncastillo es típico consumir garbanzos con castañas y abadejo. El postre típico son los zocorrones, los turrones artesanos y el mostillo. Biescas para la Nochebuena y la Navidad consume los tripiligates —menudillos y patas de cabrito, sangre animal, azafrán, pimentón, piñones, pimienta, patatas y caldo—. En Monzón se cena cardo con bacalao y piñones y en Remolinos se come la sopada —pan frito y tostado, huevos, azúcar, canela, avellanas y leche—. El menú en Alcorisa incluye cardo en salsa de almendras y pavo. Todos los pueblos de Monegros consumen cardo aliñado con salsa de almendras y durante toda la Navidad el poncho, una bebida con vino cocido con frutas, canela y azúcar. En Andorra tampoco pueden faltar los cardos con salsa de almendras y los gallos de pan, panes con forma de gallo confeccionados con el sobrante de la masa que se regalaba a los niños antes de ir a la Misa del Gallo.

31 de diciembre, Nochevieja.  

La Nochevieja es otra velada de encuentros familiares y de amigos en torno a una mesa repleta de manjares. Una de las madrugadas más animadas del año porque todo el mundo espera impaciente la llegada de las doce campanadas que marcarán un antes y un después. Con las doce uvas y los posteriores brindis de copas repletas de cava llega el momento de los buenos propósitos, de las promesas y planes para el nuevo año que acaba de comenzar. En las fiestas que se organizan en esta noche mágica, los populares cotillones, las campanadas dan rienda suelta a la alegría, los abrazos, besos y el desenfreno con el que todo el mundo quiere recibir el nuevo calendario para queeste sentimiento de felicidad impere en los próximos 365 días.

 

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